Comenzar un negocio es el sueño de muchos, pero por supuesto es un paso difícil y arriesgado.
Aunque a mucha gente no nos gusta tener jefes (a otra gente no le importa), a algunos les compensa trabajar para otros por ahorrarse los problemas que puede tener el hecho de tener un negocio.
Y es que tener un negocio, señores, es duro. Yo abrí una tienda de maquillaje cuando tenía sólo 19 años y ¡en buena hora! :P
Sin embargo, un blog, no tiene todos estos problemas, y tiene en cambio la parte buena de tener un negocio: que no hay límite en lo que queramos ganar, y que todo el poder lo tenemos nosotros, no otra persona.
Aunque a mucha gente no nos gusta tener jefes (a otra gente no le importa), a algunos les compensa trabajar para otros por ahorrarse los problemas que puede tener el hecho de tener un negocio.
Y es que tener un negocio, señores, es duro. Yo abrí una tienda de maquillaje cuando tenía sólo 19 años y ¡en buena hora! :P
- De primeras requiere una inversión, que o nos deja sin ahorros o nos endeuda
- Además está la presión de no cubrir los gastos, pues hay muchas cosas que pagar
- Los problemas que da el personal más lo caro que es contratar
- Aunque lo creamos, no nos da ninguna libertad, al contrario, nos ata
- Etcétera, etcétera, etcétera
Sin embargo, un blog, no tiene todos estos problemas, y tiene en cambio la parte buena de tener un negocio: que no hay límite en lo que queramos ganar, y que todo el poder lo tenemos nosotros, no otra persona.



